El Templo de Apolo en Delfos fue el centro del famoso oráculo de Delfos, considerado el ombligo del mundo por los antiguos griegos. Reconstruido varias veces a lo largo de los siglos, la versión más conocida data del siglo IV a.C. Este templo dórico albergaba el santuario de Apolo, donde la pitonisa transmitía los mensajes del dios. Aunque hoy solo quedan ruinas, el sitio conserva su aura mística y sigue siendo un destino turístico y arqueológico de gran importancia.