El Teatro de Epidauro, situado en el santuario dedicado a Asclepio, es una obra maestra de la arquitectura griega. Construido en el siglo IV a.C., es famoso por su excepcional acústica y capacidad para albergar a unos 14,000 espectadores. Este teatro semicircular, perfectamente integrado en el paisaje, era utilizado para representar obras de tragedia y comedia en honor a Dionisio, el dios del teatro. Todavía hoy se utiliza para eventos culturales, demostrando la durabilidad y excelencia del diseño griego.